

¿Por qué un seguro de Vida?
A quien tiene una vida le viene bien asegurarla. Y no sólo por el status de los que quedan, también por asegurarse a sí mismo un futuro digno. ¿Y si en el futuro una enfermedad te impidiera trabajar? Sin ingresos recurrentes, empezarías a gastar los ahorros y luego malvender tus bienes. Y si necesitaras cuidados especiales por la enfermedad, necesitarías aún más dinero que antes para pagar al personal que le atendiera. Más que una cuestión de status, es sobre todo una cuestión de dignidad.
Ya tengo un seguro de vida con la hipoteca
Los seguros de Vida contratados con la hipoteca, en la mayoría de los casos sólo cubren el pago de la vivienda. De esta forma, si te ocurriera algo, el banco queda protegido. Pero… ¿estás convencido de que lo que es importante para ti es lo que realmente está protegido? ¿sabes con seguridad qué te cubre? ¿Realmente estas dejando libre de cargas a tu pareja o familia?
El seguro de vida no es solo para ricos
Ya tengo suficiente patrimonio
Tienes un patrimonio que seguramente te costó muchos años y esfuerzo conseguir y que tu familia heredaría en caso de que les faltaras. Pero, ¿has pensado que pasaría en caso de invalidez? Sin tu sueldo de cada mes, el patrimonio que tanto te costó conseguir, empezaría a reducirse poco a poco. Y lo haría aún más rápido si por tu enfermedad necesitaras cuidados médicos o asistencia domiciliaria. Con tantos ingresos de menos y tantos gastos de más, en poco tiempo el nivel de vida de tu familia se vería alterado.
Para asegurar el futuro están las prestaciones de la Seguridad Social
El gobierno otorga prestaciones en caso de orfandad, viudedad e incapacidad laboral. Pero estas sólo con un porcentaje de la base reguladora del sueldo de la persona que falta o enferma. ¿De verdad crees que será suficiente como para cubrir las necesidades de tu familia?
Como norma general, hasta el 52% (Sí, es la mitad de lo que cobras como base). En ocasiones especiales puede llegar hasta el 70%. Y en casos de más de un matrimonio, el porcentaje se dividiría proporcionalmente a los años de convivencia con cada uno de los diferentes cónyuges.
Un 20% por hijo hasta que estos alcancen los 18 años (hasta 22 años si sus rentas son menores del salario mínimo o sufre una discapacidad del 33% o superior). Teniendo en cuenta que en caso de tener varios hijos, la pensión de viudedad sumada al 20% por cada hijo nunca superará el 100% de la base reguladora.
Incapacidad Permanente Total: En caso de que seas incapacitado para realizar tu actividad laboral habitual pero si puedas realizar otras, recibirá hasta un 55% como norma general. Incapacidad Permanente Absoluta: En caso de que te veas impedido para realizar toda actividad laboral, recibirás hasta un 100%